
El dar una clasificación única sobre innovación es difícil, por lo que daremos clasificaciones dependiendo de hacia dónde se dirija la misma.
Según el objeto de la innovación, podemos clasificarla en innovación de producto o innovación de proceso.
Producto.- Fabricación y comercialización de nuevos productos o mejores versiones de productos ya existentes.
Proceso.- Instalación o desarrollo de nuevos procesos de fabricación que permitan mejorar la productividad o racionalizar la fabricación.
Según el impacto de la innovación, o sea, según la relación entre la situación anterior y las necesidades de la sociedad, puede ser incremental o radical:
Incremental.- Parte de un conocimiento ya adquirido y de los problemas ya identificados para buscar una mejor eficiencia o una mayor calidad.
Radical.- Desarrollada a partir de resultados de la investigación que respondan a unas necesidades insatisfechas en el momento en que se desarrollan.
Según el efecto de la innovación podemos clasificarlas en continuistas o en rupturistas.
Continuistas.- Buscan la mejora sin alterar elementos básicos, como por ejemplo el sector del mercado al que se dirigen y la funcionalidad de los productos
Rupturistas.- Buscan el cambio respecto a los productos ya existentes intentando evaluar las pretensiones del cliente.
Existen más clases de innovación, pero consideramos que esta clasificación es suficiente.