La transferencia de tecnología es el proceso por el cual se lleva a cabo la transmisión del saber hacer (know-how), de conocimientos científicos y/o tecnológicos y de tecnología de una organización a otra. Es, por tanto, un factor crítico para el proceso de innovación y la competitividad.
Las fuentes de transferencia u orígenes de la tecnología transferida pueden ser de muy diversos tipos, por ejemplo: universidades, centros de investigación, laboratorios, centros tecnológicos, otras empresas. De hecho, la transferencia tecnológica está presente en situaciones cotidianas de muchas empresas, como por ejemplo en la cesión de planos a subcontratistas para la fabricación de conjuntos singulares de un equipo.
Hay que tener en cuenta que transferir tecnología implica adquirir, ceder, compartir, licenciar, acceder o posicionar conocimiento innovador en el mercado. Por lo tanto es necesario someter a todo el proceso a acuerdos de confidencialidad que permitan salvaguardar los intereses y los derechos de protección industrial e intelectual de la empresa.