En el proceso de diseño intervienen un gran número de factores, tanto culturales, como técnicos, económicos, constructivos, etc. Por tanto, para llevar a cabo el diseño de un nuevo producto o servicio tenemos que recurrir a un equipo multidisciplinar que englobe a personal y técnicos de distintos departamentos o áreas de nuestra organización.
Existen tres grandes campos de acción empresarial en los que se inscriben las actividades de diseño:
Diseño industrial: Su función es determinar todas las características del producto o servicio, uniendo la experiencia, los conocimientos técnicos de productos y de los procesos de fabricación a las previsiones de marketing.
Diseño de comunicación del producto/servicio: Su función es crear las mejores condiciones para la identificación y reconocimiento: marca, catálogos, anuncios, stands, envase, embalaje, etiquetas y otros elementos auxiliares, sacando al producto del anonimato y reclamando la atención de los compradores y consumidores.
Diseño de imagen corporativa: Destinado a potenciar los rasgos de identidad de la empresa y a transformarlos en valores de mercado.
¿Qué fases integran el proceso de diseño?
Para el caso de diseño de un nuevo producto se puede hablar de seis fases diferenciadas, la mayoría de las cuales son extrapolables a la hora de definir nuevos servicios.

Fases en el proceso de diseño. Fuente: Guía metodológica PREDICA de Diseño Industrial. Fundación PRODINTEC