
La primera etapa para la puesta en el mercado de un producto o servicio es el prelanzamiento. Dentro de esta etapa, los eventos feriales son una herramienta muy importante de marketing para la empresa y el diseño debe desempeñar un papel significativo en el rendimiento de la participación de la empresa en estos certámenes. Son sin duda la antesala y sirven de testeo para el posterior lanzamiento del producto.
La siguiente etapa es el lanzamiento en sí. Los productos sólo pueden estar disponibles para el consumidor final si están introducidos en la oferta de la distribución y si ésta cuida todos los detalles para que el producto bien diseñado encuentre su posicionamiento correcto. A tal fin, es importante para los fabricantes descubrir los requisitos para lograr la conformidad del distribuidor para acoger su producto en el punto de venta.
Una vez enfocada la comercialización del producto y tomadas todas las decisiones que afectan a esta fase, la comercialización utiliza la distribución como puerta de acceso del consumidor al producto.
En el punto de venta, el consumidor percibe el valor relativo a las ofertas alternativas y las compara con proyectos similares y expectativas idénticas.
Los principales determinantes de la elección de la tienda a la cual ir son:
Una vez en el punto de venta, la percepción del consumidor está influenciada por como los productos hayan sido expuestos, por la profesionalidad con que se realiza el asesoramiento, por la plenitud y claridad de los presupuestos, por la disponibilidad de personal y por la calidad de la información dispensada. La empresa puede contribuir a estas actividades desarrollando materiales de divulgación, de merchandising, dando formación a vendedores y dependientes, etc,...