La cooperación tecnológica se puede definir como un acuerdo entre dos o más entidades independientes mediante el cual deciden unir o compartir parte de sus capacidades y/o recursos para la ejecución de actividades de I+D+i.
La cooperación tecnológica entre empresas y/o centros de investigación puede comportar grandes beneficios globales en términos de transferencia de conocimiento, apertura a nuevos mercados, mayor facilidad de financiación externa del proyecto y, sobre todo, de reparto de recursos, esfuerzos y riesgos.
De hecho, las nuevas políticas de financiación y apoyo a la I+D+i (Estrategia Estatal de Innovación, por ejemplo) apuestan claramente por la realización de proyectos de I+D+i en cooperación. A modo de ejemplo, mencionar el Fondo Tecnológico, partida de fondos FEDER de la Unión Europea dedicada a la promoción de la I+D+i en España en la que se priorizan los proyectos realizados por agrupaciones de empresas (mínimo 2 empresas). Igualmente, la mayoría de las ayudas a nivel nacional existentes anteriormente para la realización de proyectos de I+D por parte de empresas de manera individual han desaparecido a favor de programas cooperativos como INNPACTO, INNPRONTA o INTERCONNECTA, en los que resulta requisito indispensable la cooperación entre empresas y con organismos de investigación y/o centros tecnológicos.
Algunos ejemplos de vías para la búsqueda e identificación de socios tecnológicos son:
Red PYMERA , para la promoción de la participación de las pymes españolas en el Programa Marco.
Servicio de búsqueda de socios de CORDIS para participar en el Programa Marco.
Centro de enlace para la Innovación GALACTEA Plus.