
Como en cualquier otro proyecto, el proyecto de I+D+i exige la gestión de los siguientes elementos (como mínimo): personal; contactos (proveedores, colaboradores); actividades (fases y tareas); documentación asociada y generada, recursos materiales, etc.
El éxito de un proyecto de I+D+i no depende únicamente de la capacidad del equipo técnico y humano responsable del desarrollo del trabajo. En muchos casos, el éxito del proyecto de I+D+i puede quedar empañado por una mala gestión que no contemple aspectos como el cumplimiento de objetivos en plazo, la comunicación con el cliente, la gestión de los recursos, etc.
Las metodologías generales de gestión de proyectos pueden aplicarse directamente a la gestión de los proyectos de I+D+i, con alguna particularidad. En la norma UNE166001:2006 Requisitos de un proyecto de I+D+i se indica que el proyecto debe contemplar como mínimo los siguientes aspectos:
Designación de un responsable de proyecto, estableciendo sus funciones.
Objetivos del proyecto.
Innovación y grado de novedad del proyecto.
Planificación.
Gestión de riesgos.
Presupuesto y recursos.
Explotación de resultados.
Control de la documentación.
Seguimiento.
Control de cambios.
Las herramientas informáticas de gestión de proyectos permiten hacer frente a ciertos problemas: estas herramientas permiten definir el proyecto y organizar la estructura del equipo de trabajo, establecer la planificación temporal de sus actividades, costes, recursos, etc.
Las herramientas de gestión mejoran el seguimiento del proyecto, permiten obtener información instantánea sobre el grado de cumplimiento de la planificación temporal de actividades, optimizar el empleo de recursos necesarios para su realización, etc.
Existen varias herramientas informáticas comerciales concebidas expresamente para la gestión de proyectos, cada una de ellas con diferentes características, alcance y coste. Asimismo, ciertos ERPs (sistemas de Planificación de Recursos Empresariales) disponen de módulos específicos para la gestión de proyectos. El grado de complejidad de estas herramientas varía de unas a otras, por lo que la selección de un tipo u otro de herramienta debería realizarse en función de las características y necesidades concretas de cada organización.