
La internacionalización a través de la cooperación con empresas y entidades de otros países para realizar proyectos de I+D+I conjuntos es una ventajosa estrategia para alcanzar objetivos que una empresa por sí sola no puede plantearse. Al igual que es habitual la colaboración de las empresas con otras extranjeras para operaciones comerciales, se puede extender dicha cooperación al ámbito del conocimiento y de la experiencia en distintas tecnologías.
El marco político y económico actual es propicio para llevar a cabo este tipo de actividades. Iniciativas políticas concretas como el Espacio Europeo de la Investigación (ERA) y acuerdos en materia tecnológica con Latinoamérica, China, India, Corea, Canadá, establecen las bases para programas concretos que las empresas pueden utilizar para llevar a cabo sus proyectos de I+D+I en colaboración con otros países.
En cuanto a los beneficios concretos de la internacionalización, a través de la cooperación con empresas y entidades extranjeras se plantean proyectos más ambiciosos en cuanto a su alcance y por otra parte se dispone de más información, la aportada por todos los participantes en el consorcio, acerca de la innovación real de lo que se está haciendo así como de necesidades detectadas en otras zonas geográficas. Además, a través de la cooperación en I+D+I se abren puertas a futuras oportunidades comerciales, se adquiere un importante prestigio al vencer las barreras geográficas locales y se comparte conocimiento, aprendiendo y enseñando con los socios del proyecto. A través de la internacionalización del I+D+I se establecen sinergias con los socios que exceden, en muchos casos, del ámbito tecnológico.
Desde un punto de vista operativo existen dos vías principales para la cooperación internacional en investigación, desarrollo e innovación.
Proyectos concretos de I+D+I con clientes, proveedores o incluso con empresas competidoras, así como con universidades y centros de investigación de otros países. Existen varios programas que incentivan la cooperación internacional a través de ayudas (subvenciones y créditos blandos) para las empresas participantes. Así el Programa Marco de la Unión Europea apoya por lo general grandes proyectos con participantes de al menos tres países. Por otro lado Eureka e Iberoeka son instrumentos muy flexibles que ayudan a aquellas empresas españolas que lleven a cabo proyectos de I+D+I con al menos una empresas de otro país europeo o iberoamericano. Adicionalmente existen acuerdos bilaterales con países como China, India, Corea y Canadá a través de los cuales también se apoya el desarrollo de proyectos concretos.
Participación en foros tecnológicos internacionales tales como redes, comités, grupos de trabajo, plataformas tecnológicas. Esta participación, bien sea directa o indirecta a través de terceros es una excelente fuente de vigilancia tecnológica y del entorno en el que opera la empresa, permitiéndole por ejemplo anticipares a cambios legales o normativos así como aprovechar oportunidades de participación en proyectos lanzados por otras empresas o entidades.
