
La competitividad y el desarrollo sostenible de las organizaciones pasa por la incorporación de la actividad de I+D y la innovación tanto en su estrategia como en el día a día. Así lo han destacado en los últimos años distintos organismos competentes en esta materia tanto a nivel internacional (Comisión Europea, grupos sectoriales de alto nivel), como nacional (Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, DDI, Fundación COTEC, AENOR,..), e incluso regional y local a través de las respectivas agencias de desarrollo.
A pesar de esa evidente relación entre esfuerzo innovador y competitividad, también se reconoce que el sector industrial no actúa de forma consecuente con ese ¿axioma¿, y no se dedican recursos a las actividades de I+D+I de modo proporcional a su verdadera trascendencia.
La sistematización de la gestión de la innovación es una de las vías de solución detectadas en tanto:
En España, donde existe un importante déficit de estas actividades en relación con su entorno socioeconómico, diversas organizaciones de referencia como Fundación COTEC, Ministerio de Educación y Ciencia, Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y CDTI han trabajado en la búsqueda de soluciones.
Una de las iniciativas más destacables fue la de la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) que en el año 2002 publicó la norma experimental UNE 166002:2002 EX, convirtiéndose así en la entidad normalizadora pionera a nivel internacional en la aplicación de técnicas de normalización en la definición de sistemáticas para la gestión de actividades de innovación de un modo organizado, trazable y repetible. En Mayo de 2006, con la publicación de UNE 166002:2006, se ha superado la fase experimental, convirtiéndose en norma definitiva.